Chistes de borrachos

Era una vez dos borrachos que se acuestan a dormir en una litera, y el borracho que está en la parte de arriba de la litera antes de dormirse comienza a rezar:
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo. En eso se cae la litera y el borracho que está en la parte de abajo dice:
¿Vistes? ¡Eso pasa por estar durmiendo con tanta gente!

Estaba un borracho en una esquina, cuando una mujer pasa caminando, el borracho la observa y le dice:
¡Adiós fea!
La mujer indignada se da media vuelta y le dice:
¡Borracho!
El borracho con una sonrisa le dice:
Sí, pero a mí, mañana se me pasa.

Erase una vez, un borracho que abordó un autobús en el que viajaba mucha gente, y parándose en el pasillo del autobús, procedió a decir:
Los de la derecha son unos tarados, los de la izquierda son unos idiotas, los de atrás son unos imbéciles y los de enfrente son unos estúpidos. Cuando escuchó eso el conductor, freno sorpresivamente, y toda la gente cayó al piso, incluyendo al borracho, y muy enojado el chofer tomó al borracho por el cuello y le preguntó:
¡Ahora sí, dime, ¿Quiénes son unos tarados, unos idiotas, unos imbéciles y unos estúpidos?
Y el borracho contestó:
Ya ni sé, ¡Están todos revueltos!

El borracho que llega tarde en la noche a su propia casa y empieza a gritar:
Reinita, ábreme la puerta que le traigo flores a la mujer más linda.
La mujer baja corriendo y abre la puerta y dice:
¿Dónde están las flores?
El borrachito contesta:
A ver, y dónde está la mujer más linda.

Iba caminando por la calle un borrachito y se encuentra con su compadre, y éste al ver que el borrachito tenía las orejas a carne viva le pregunta:
Pero, ¿qué te ha pasado compadre?
Es que a mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, y sonó el teléfono y agarré la plancha por equivocación.
Pero, ¿y la otra? Y el borrachito le contesta:
El maldito imbécil volvió a llamar.

Papa, tengo dos noticias, una buena y otra mala, he dejado el alcohol, pero no sé donde.

Estaban dos borrachitos en un bar cuando ya estaba por cerrar.
Oye cumpa, ¿por qué no vamos a mi casa para seguir chupando?
No, mejor vamos a la mía que es aquí cerquita.
No cumpa, la mía es más cerquita.
A ver, vamos, a ver cuál es más cerca.
Y se van, llegando a la esquina se detienen y uno le dice al otro:
Ya llegamos cumpa, está es mi casa.
Y el otro le dice:
No puede ser cumpa, ésta es mi casa.
No te creo, es la mía.
A ver, tocaremos la puerta así sabremos de quién es.
Tocan la puerta, sale la dueña, y les dice;
¡Que bonito, que bonito, padre e hijo borrachos!

Un par de borrachos caminaban por la banqueta, cuando pasa junto a ellos una señora gorda muy gorda, y uno de ellos le dice al otro:
¡Mira, ahí va un tanque!
La señora lo escuchó y le soltó un bolsazo en la boca, y el otro agrega:
¡Y es de guerra!

Este era un hombre que cada vez que se emborrachaba se convertía en un "busca pleito". Esa noche entra a la barra y dice:
¡Todos los que están al lado izquierdo de la barra, son unos ESTÚPIDOS, Y los que están al lado derecho son unos IMBÉCILES!
Sale un hombre del lado izquierdo y le dice enfurecido:
¡Un momentito, que yo no soy ningún estúpido!
El borracho le contesta:
¡Pues muévete a la derecha, IMBÉCIL!

Un niño le pregunta a su padre muy interesado.
Papá, ¿Cómo se sabe que una persona está borracha?
Pues fácil hijo, ¿Ves esos dos hombres que vienen por ahí? ¡Si yo estuviera borracho vería cuatro!
Papá, ¡Si solo viene uno!

Hay un borracho frente a la playa y grita desesperadamente:
¡Una ballena, una ballena!
Y todas las personas salen de la playa, luego viene el salvavidas, y pregunta:
¿Dónde, dónde está la ballena?
Y el borracho le dice:
No chico, es que se me cayeron dos botellas de ron, ¡Y una va llena!

Estaba un borracho caminando por la calle, cuando de pronto se encuentra con una monja con su vestido negro. El borracho se le acerca y sin pensarlo le cae a golpes, y la monja cae al suelo.
El borracho le dice:
¡Vamos Batman, levántate y lucha!

Va un borracho en moto y choca con una señal de tránsito. Entonces llega el policía y le pregunta:
¿Señor, no vio la flecha?
El borracho responde:
Ni al indio que me la tiró.

Este era una vez que un señor llega borracho a su casa a las 4 de la mañana, y como no tenía llave se dirigió al patio de su casa, de repente ve que el perro de su casa tiene un lorito muerto en la boca, y el tipo dice:
¡Dios mío!, si es el lorito de la señora del lado.
Al señor le dio pena y puso al lorito en la jaula de la vecina y se acuesta a dormir. Al otro día se despierta y ve que su esposa está llorando y le pregunta:
¿Amor, por qué estas llorando?
Y le dice su esposa:
Es que se murió la vecina del lado.
Y dice el esposo:
Cómo va a ser, si ayer la vi bien y en perfectas condiciones.
Y le dice la esposa:
Es que le dio un infarto esta mañana. Porque ayer había enterrado al lorito que se le murió y se le apareció en la jaula esta mañana.

Iba un borrachito a una cantina. Al entrar le dice al cantinero:
Deme una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el borracho contesta:
Ahorita no traigo dinero.
Por lo que lo saca a golpes. Al día siguiente vuelve a ir y dice:
Dame una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el cantinero le cobra la cuenta y el borrachito contesta:
Se me olvidó traer el dinero.
Por lo que otra vez el cantinero la saca a patadas.
Al tercer día el borrachito vuelve a la cantina y le pide al cantinero:
Dame una botella para mí, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero le pregunta:
¿Y a mí por qué no me mencionó?
Porque usted es bien violento cuando toma.